RUTA 66 20/JUL/2010
Buenos días oyentes de esRadio Pulso Tenerife,
Nos disponemos esta mañana a enfrentar nuestra primera etapa viajera a través de la Ruta 66. Ya anoche, tras disfrutar de una opípara cena y de unos maravillosos sonidos de jazz, notamos cómo el ambiente se había tornado ligeramente más húmedo. Sin embargo, la jornada, aunque amenaza con alguna ligera tormenta, no parece que se tornará lluviosa, si acaso cabe la posibilidad de que nos encontremos con algún ligero chubasco.
El plan que hemos diseñado nos conducirá desde Chicago hasta St. Louis, “la Puerta del Oeste”, situada a unas 300 millas en dirección SO. Atravesaremos Bloomington, Lincoln y haremos un pequeño receso en Springfield, para seguidamente continuar hasta St. Louis, en donde esperamos hacer noche.
En Adam’s Street, calle situada en el centro neurálgico de Chicago City y con la Sears Tower (actualmente denominada Willis Tower) de 442 mts de altura y 108 plantas como testigo, nos incorporaremos a la interestatal 55 que nos llevará hasta Joliet, que se encuentra a unas 50 millas de distancia. Prácticamente el recorrido es el de la antigua Ruta 66, en la que aún puede adivinarse el viejo trazado de los postes telegráficos. En Joliet se encontraba la famosa Joliet Prison –ya clausurada-, pero que sirvió de escenario para la serie televisiva “Prison Break”. Atravesamos Des plaines River y continuamos nuestra ruta en dirección a Bloomington, ciudad famosa por ser la sede del Illinois Shakespeare Festival, que se celebra cada año a finales de Junio desde 1978 y por ser una de las mejores zonas para la práctica del golf en todo el país, por lo que proliferan los clubes de este deporte, tanto públicos, como privados. También en Bloomington se asienta la Illinois Wesleyan University, fundada en 1850.
La siguiente etapa (de unas 65 millas) nos conducirá a la capital del Estado: Springfield. Teniendo en cuenta que la velocidad máxima permitida es de 60 mph (unos 96 Km/h) nos tomará poco más de una hora, por lo que llegaremos a tiempo de almorzar y girar una pequeña visita turística.
Springfield se convirtió en la capital del Estado de Illinois en 1837, y buena parte de culpa de que ello ocurriera la tuvo Abraham Lincoln, quién vivió en la ciudad hasta que se convirtió en el 16th Presidente de la los EE.UU. en 1861. Aún en este inicio del siglo XXI, Illinois es uno de los Estados de la Unión que mayor influencia tiene. Springfield atesora una bien ganada fama de ser un buen centro gastronómico y lo demuestran las decenas de buenos restaurantes con diversas corrientes culinarias que podemos encontrar.
La ciudad es la sede de la Asamblea General de Illinois, el Tribunal Supremo del Estado y la Oficina del Gobernador, por lo que abunda el funcionariado entre sus habitantes, unos 150,000 aproximadamente.
Tras la comida de rigor y un apacible recorrido turístico, nos proponemos enfrentar las aproximadamente 225 millas que nos separan de St. Louis, que se traducirá en poco más de 3 horas de viaje. Llegaremos a tiempo de alojarnos cómodamente, estirar las piernas y conocer algo de lo que otrora fue denominada como la “Puerta del Oeste”.
La ciudad de St. Louis es el área metropolitana más grande del Estado de Missouri y su creación data de 1764. Fue posesión española tras la guerra que dirimieron franceses e indios americanos pero, tras las guerras napoleónicas, fue devuelta a Francia, junto al territorio de la Louisiana. En 1803 y bajo la presidencia de Thomas Jefferson, la ciudad fue comprada a Francia por parte de los EE.UU. Al año siguiente se celebró la Exposición Universal, que coincidió con la celebración de los JJ.OO. de verano, pese a que éstos habían sido concedidos a la ciudad de Chicago, pero diversos avatares se signo político condujeron a que se celebraran en ella. Quizás por este motivo, St. Louis continúe siendo una ciudad muy arraigada al deporte como así lo demuestran los equipos que militan en las mejores Ligas: los Rams, en fútbol americano; los Cardinals en la de baseball y los Blues en la de jockey sobre hielo.
No me extiendo más. Les dejo con la pieza musical de la jornada. Se trata de uno de los “rags” más famosos compuesto por una de las figuras más importantes en el desarrollo del ragtime clásico americano: “The Entertainer”, de Scott Joplin. Joplin fue uno de los personajes notables que estuvieron presentes en la Exposición Universal de St. Louis y como en esta ciudad pernoctaremos, permitamos que sus acordes nos reconforten lo suficiente para mañana poder emprender la segunda etapa de nuestro viaje a través de la RUTA 66.
Buenos días.
Carlos Abreu