RUTA 66
RUTA 66 22/JUL/2010
Buenos días oyentes de esRadio Pulso Tenerife,
Esta mañana nos hemos despertado en Wichita, aún en el estado de Kansas y seguimos guardando el propósito –avanzado ayer- de conocer un poco la ciudad. Nos dirigimos al famoso Jardín Botánico, en donde vamos a poder admirar más de 4,000 especies inmersas en un espacio cercano a las 6 Has. y separado por más de una veintena de espacios temáticos, de donde surgen fuentes, estanques y variopintas esculturas. La atmósfera, plena de aromas florales, y el sonido del agua, serán todo un deleite para los sentidos.
No puedo evitar invitarles a visitar el Museo de la Aviación. Nos encontramos en la “Ciudad del Aire”, sede de algunas importantes firmas de construcción aeronáutica y el museo, establecido en el año 1991, vino a suponer el reconocimiento a setenta años de actividad fabril. Pueden verse, entre otros, algunos modelos de Boeing que han supuesto un hito en la historia de la aviación militar, como un B-29 Superfortress, modelo que transportó las bombas atómicas que fueron lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki al final de la II Guerra Mundial; un B-47 Stratojet, el primer bombardero con motores a reacción de la historia y con diseño de alas en flecha; un B-52 Stratofortress, el bombardero estratégico que tanto terror sembró en la Guerra de Vietnam y un KC-135 Stratotanker, el avión cisterna por antonomasia de la Fuerza Aérea americana.
A partir de este momento nos dirigimos hacia Oklahoma City, destino de nuestra tercera etapa. Nos separan poco más de 150 millas, pero haremos un alto a mitad de camino para reponer fuerzas. Pararemos en la ciudad de Enid, ya en territorio de Oklahoma, tras poco más de hora y media de trayecto. Esta ciudad, de unos 500,000 hab., toma su nombre de un personaje de la obra del poeta inglés Alfred Tennyson, “Los idilios del rey”, y se la conoce como la “Queen Wheat City” (la reina del trigo). Esta zona tuvo una gran influencia cherokee y conserva un magnífico museo ferroviario.
Hemos podido observar como desde que dejamos atrás Topeka, el paisaje rural que, en Kansas lo ocupaban granjas, graneros de tejados rojos y plantaciones de girasoles, al cruzar la frontera con Oklahoma se ha tornado en ranchos e infinitas praderas donde pastan miles de cabezas de ganado.
Hechas estas reflexiones nos ponemos de nuevo en marcha para alcanzar nuestro destino de hoy, Oklahoma City, adonde llegaremos con las últimas luces del día.
A primera hora de la noche nos adentramos en el Downtown con la intención de cenar y conocer, posteriormente, el ambiente de la ciudad. En “Bricktown” (ciudad de ladrillo, literalmente) encontramos un área de reciente rehabilitación atravesada por un canal y que cuenta con docenas de restaurantes, bares y una moderna zona comercial.
¿ Pueden Vds. imaginar un bar con más de 300 denominaciones de cervezas ? Hay bastantes en EE.UU., es cierto, pero el que visitamos en Oklahoma City resultó fantástico. A la habitual amabilidad norteamericana hubimos de añadirle en esta ocasión un magnífico grupo de música country que actuaba en el local. Y entre cowboys, “red necks” (cuellos rojos), agricultores, ganaderos, sombreros vaqueros y gorras de béisbol disfrutamos de una agradable velada.
Y para hacerles partícipes de los sonidos del Midwest norteamericano les invito a escuchar esta hermosa balada country: “Wichita Lineman”, interpretada por Glen Campbell.
Buenos días.
Carlos Abreu
RUTA 66
Ruta 66 21/JUL/2010
Buenos días oyentes de esRadio Pulso Tenerife,
La jornada que hoy nos disponemos a afrontar nos conducirá a Kansas City. Esta ciudad es bastante peculiar porque se trata de una conurbación, término que es utilizado cuando dos o más áreas metropolitanas crecen tanto que llegan a estar físicamente unidas. En este caso, este crecimiento urbanístico tiene la particularidad de que se integra en dos estados diferenciados: Missouri y Kansas, por lo que cada extensión estatal conserva sus diferencias orgánicas y funcionales.
Físicamente la ciudad se ubica en la confluencia de los ríos Missouri y Kansas. Aquí es donde el Kansas River desemboca en el Missouri y a partir de donde éste último se dirige hacia el Este para verter su caudal en el Mississippi, en los aledaños de St. Louis, la ciudad que acabamos de abandonar para proseguir hacia el Oeste continuando la Ruta 66.
Nuestra llegada a Kansas City, tras haber recorrido aproximadamente 240 millas en poco más de 4 horas, nos muestra el ‘skyline’ de la ciudad y los brazos de los ríos mencionados. Pasearemos y visitaremos algunos puntos de interés durante nuestra estancia antes de encaminarnos hacia Topeka (la capital del Estado) y continuar hasta Wichita, donde hemos previsto pernoctar.
El Estado de Kansas es considerado el centro geográfico de los 48 estados que ocupan la franja continental entre Canadá al N y Mexico al S y en numerosas ocasiones se le conoce como “The Sunflower State” (El Estado Girasol) como consecuencia de las vastísimas extensiones de girasoles que cubren sus llanuras, aunque asimismo podemos escuchar otras denominaciones, tales como “The Wheat State” (El Estado del trigo) o “The Breadbasket of America” (literalmente ‘la panera de América’, aunque en el sentido de ser considerado ‘el granero del país’).
El Estado de Kansas conforma la frontera sur, junto a Missouri, del Midwest (Medio Oeste) norteamericano, denominación que comparten junto a otros 10 estados con una larga tradición agrícola y ganadera asentadas en sus extensas llanuras. En el ámbito de la Historia cabe señalar que en las inmediaciones del área de Kansas City, en torno a la confluencia de los ríos Kansas y Missouri se desencadenó la primera batalla a campo abierto que desembocó en la Guerra Civil americana.
Nuestra siguiente etapa nos llevará hasta la capital del estado, Topeka, situada a 60 millas de distancia. Será un agradable trayecto de una hora a través de la llanura del Medio Oeste escoltados por infinitos campos de trigo, soja y girasoles, antes de dirigirnos con rumbo SO hacia Wichita otras 150 millas, ciudad en la que tenemos planeado dormir, para al día siguiente, y continuando en dirección sur, adentrarnos en el estado de Oklahoma.
Topeka, que en lengua nativa americana significa “buen lugar para cultivar patatas” (perdón, ‘papas’), es la capital de Kansas y está ubicada en el Condado de Shawnee, llamado así porque era el territorio que ocupaban los indios shawnee. Se trata de una ciudad con poco más de 120,000 hab., buena parte de los cuales, al tratarse del centro administrativo estatal, trabajan para él. También en esta ciudad se establece la sede central de Hill’s, compañía perteneciente al grupo Colgate-Palmolive que fabrica piensos para animales de compañía aquí desde la década de 1950.
A Topeka se le considera la cuna de los pentecostalianos, una de las muchas corrientes del Cristianismo en EE.UU. A destacar la residencia del gobernador (“Cedar Crest”) ubicada sobre una colina que domina uno de los parques de la ciudad y el edificio del Capitolio estatal construido durante las últimas décadas del siglo XIX.
Cuando al final del trayecto de hoy entramos en Wichita, conocida como “The Air Capital” (la capital del aire) por sus fábricas especializadas en el sector aeronáutico asentadas aquí desde la década de los años 20, casi se pone el sol. Se trata de una ciudad muy dinámica y cuenta con una población cercana al medio millón de habitantes que se asienta a orillas del río Arkansas.
Por aquí pasó Francisco Vásquez de Coronado y Luján, conquistador español de origen salmantino, a mediados del siglo XVI en su búsqueda de las Siete Ciudades de Oro.
Mañana, antes de poner rumbo al Estado de Oklahoma, haremos una pequeña inmersión cultural por la ciudad.
Hasta entonces les dejo escuchando mi elección musical de hoy. Puesto que nos encontramos en el estado de Kansas me ha venido a la memoria una banda de rock progresivo americano creada casi a finales de los 70 de igual denominación. ¿ Y quién no recuerda su “Dust in the Wind” (Polvo en el viento)?
Buenos días y hasta mañana que continuaremos recorriendo la Ruta 66.
Carlos Abreu
RUTA 66
RUTA 66 20/JUL/2010
Buenos días oyentes de esRadio Pulso Tenerife,
Nos disponemos esta mañana a enfrentar nuestra primera etapa viajera a través de la Ruta 66. Ya anoche, tras disfrutar de una opípara cena y de unos maravillosos sonidos de jazz, notamos cómo el ambiente se había tornado ligeramente más húmedo. Sin embargo, la jornada, aunque amenaza con alguna ligera tormenta, no parece que se tornará lluviosa, si acaso cabe la posibilidad de que nos encontremos con algún ligero chubasco.
El plan que hemos diseñado nos conducirá desde Chicago hasta St. Louis, “la Puerta del Oeste”, situada a unas 300 millas en dirección SO. Atravesaremos Bloomington, Lincoln y haremos un pequeño receso en Springfield, para seguidamente continuar hasta St. Louis, en donde esperamos hacer noche.
En Adam’s Street, calle situada en el centro neurálgico de Chicago City y con la Sears Tower (actualmente denominada Willis Tower) de 442 mts de altura y 108 plantas como testigo, nos incorporaremos a la interestatal 55 que nos llevará hasta Joliet, que se encuentra a unas 50 millas de distancia. Prácticamente el recorrido es el de la antigua Ruta 66, en la que aún puede adivinarse el viejo trazado de los postes telegráficos. En Joliet se encontraba la famosa Joliet Prison –ya clausurada-, pero que sirvió de escenario para la serie televisiva “Prison Break”. Atravesamos Des plaines River y continuamos nuestra ruta en dirección a Bloomington, ciudad famosa por ser la sede del Illinois Shakespeare Festival, que se celebra cada año a finales de Junio desde 1978 y por ser una de las mejores zonas para la práctica del golf en todo el país, por lo que proliferan los clubes de este deporte, tanto públicos, como privados. También en Bloomington se asienta la Illinois Wesleyan University, fundada en 1850.
La siguiente etapa (de unas 65 millas) nos conducirá a la capital del Estado: Springfield. Teniendo en cuenta que la velocidad máxima permitida es de 60 mph (unos 96 Km/h) nos tomará poco más de una hora, por lo que llegaremos a tiempo de almorzar y girar una pequeña visita turística.
Springfield se convirtió en la capital del Estado de Illinois en 1837, y buena parte de culpa de que ello ocurriera la tuvo Abraham Lincoln, quién vivió en la ciudad hasta que se convirtió en el 16th Presidente de la los EE.UU. en 1861. Aún en este inicio del siglo XXI, Illinois es uno de los Estados de la Unión que mayor influencia tiene. Springfield atesora una bien ganada fama de ser un buen centro gastronómico y lo demuestran las decenas de buenos restaurantes con diversas corrientes culinarias que podemos encontrar.
La ciudad es la sede de la Asamblea General de Illinois, el Tribunal Supremo del Estado y la Oficina del Gobernador, por lo que abunda el funcionariado entre sus habitantes, unos 150,000 aproximadamente.
Tras la comida de rigor y un apacible recorrido turístico, nos proponemos enfrentar las aproximadamente 225 millas que nos separan de St. Louis, que se traducirá en poco más de 3 horas de viaje. Llegaremos a tiempo de alojarnos cómodamente, estirar las piernas y conocer algo de lo que otrora fue denominada como la “Puerta del Oeste”.
La ciudad de St. Louis es el área metropolitana más grande del Estado de Missouri y su creación data de 1764. Fue posesión española tras la guerra que dirimieron franceses e indios americanos pero, tras las guerras napoleónicas, fue devuelta a Francia, junto al territorio de la Louisiana. En 1803 y bajo la presidencia de Thomas Jefferson, la ciudad fue comprada a Francia por parte de los EE.UU. Al año siguiente se celebró la Exposición Universal, que coincidió con la celebración de los JJ.OO. de verano, pese a que éstos habían sido concedidos a la ciudad de Chicago, pero diversos avatares se signo político condujeron a que se celebraran en ella. Quizás por este motivo, St. Louis continúe siendo una ciudad muy arraigada al deporte como así lo demuestran los equipos que militan en las mejores Ligas: los Rams, en fútbol americano; los Cardinals en la de baseball y los Blues en la de jockey sobre hielo.
No me extiendo más. Les dejo con la pieza musical de la jornada. Se trata de uno de los “rags” más famosos compuesto por una de las figuras más importantes en el desarrollo del ragtime clásico americano: “The Entertainer”, de Scott Joplin. Joplin fue uno de los personajes notables que estuvieron presentes en la Exposición Universal de St. Louis y como en esta ciudad pernoctaremos, permitamos que sus acordes nos reconforten lo suficiente para mañana poder emprender la segunda etapa de nuestro viaje a través de la RUTA 66.
Buenos días.
Carlos Abreu
RUTA 66
RUTA 66 19/JUL/2010
Buenos días oyentes de esRadio Pulso Tenerife,
No va a resultar sencillo abstraerse durante las próximas siete semanas de los avatares sociales, políticos o económicos que habitualmente acometo desde este espacio pero, dado que ‘la sereta’ tiene también usos playeros, permitámosle que acarree toallas, bronceador, algunos ‘sudokus’ y, por supuesto, un buen libro de lectura y se tome este período mencionado de asueto.
Yo, por mi parte, desde este nuevo espacio bautizado como “Ruta 66”, trataré de emprender un viaje virtual en compañía de Vds., estimados oyentes, por la geografía norteamericana con el propósito de que juntos disfrutemos de un país extraordinario y variopinto.
He pensado que no hay mejor forma de sumergirnos en los EE.UU. de Norteamérica que siguiendo la ruta que recorrieron los emigrantes que se dirigieron al Oeste desde finales de la década de los años 20 del siglo pasado: la Ruta 66.
La “Will Rogers Highway”, “The Main Street of America” o “The Mother Road” como se la ha podido denominar a través de las décadas en que se mantuvo en servicio fue oficialmente inaugurada a finales de 1926 y originalmente contaba con casi 4,000 Kms. que discurrían desde Chicago – la Ciudad del Viento -, enclavada a orillas del Lago Michigan, en el Estado de Illinois o el Estado de la Pradera (“The Prairie State”) y se proyectó para alcanzar la Costa Oeste californiana en las proximidades de Santa Mónica, tras atravesar los estados de Misuri, Kansas, Oklahoma, Texas, Nuevo Mexico, Arizona y California.
A partir de mañana emprenderemos este viaje que les propongo y que trataremos de amenizar con cortes musicales mientras devoramos las casi 2,500 millas de la Ruta 66. Pero como no estamos en disposición de malgastar ni un solo minuto de nuestro viaje, les propongo que hoy conozcamos algo de la ciudad desde la que partiremos: Chicago.
Chicago, pese a ser la ciudad más poblada y emergente de Illinois, no es su capital. La capital del Estado se ubica en Springfield, situada a poco más de 200 millas en dirección SO (Sur-Oeste). Hoy, lunes, nos encontraremos un día magnífico para realizar un recorrido turístico por la ciudad. Las previsiones meteorológicas apuntan a unos 28/30º C (grados centígrados) en las horas centrales del día, un cielo parcialmente nuboso y un grado de humedad relativa que apenas superará el 40%, lo cual se agradece, porque en esta época es habitual que ascienda y ronde el 80% y se desencadenen tormentas de cierta magnitud en horario vespertino.
Pese a la magnificencia de la ciudad no resulta complicado moverse por ella y, tanto la referencia del Lago Michigan, como la del Río Chicago, nos facilitan la orientación. Además, el sistema de transportes es francamente notable, mezclando una desarrollada red de líneas de autobuses con el “Chicago L”, el metro elevado que recorre una red ferroviaria de casi 200 Kms. y que engloba ocho líneas diferenciadas por otros tantos colores.
Les dejaré que hagan algunas visitas de índole cultural a algunos de los variados museos ubicados en la ciudad, que acometan una excursión en barco por el lago, desde podrán tener una magnífica visión de la ciudad, o incluso que recorran el “Loop” (se pronuncia ‘lup’) a bordo del Metro Elevado para que admiren las bellas fachadas que se esconden en la ciudad. No olviden tampoco hacer el recorrido de “Los Intocables” o “tour de los gangsters”, que recorre los pasos de Al Capone o John Dillinger en las décadas de los años 20 y 30. Pero, sin duda, contemplen la posibilidad de cenar en el Downtown - hay variados y excelentes restaurantes – o en la zona de moda ubicada en Ruch Street, para terminar la jornada acudiendo a un buen Jazz Club, como puede ser “The Cotton Club” ubicado en South Michigan Avenue, aunque “Blue Chicago” en North Clark o “B.L.U.E.S.”, en North Halsted Street, también son notables.
Que disfruten de la jornada en “la Ciudad del Viento” y les dejo con una voz privilegiada nacida en Chicago en 1947 y que falleció en 1979: la de Minnie Riperton y su “Lovin’ You”, un himno del Soul a orillas del Lago Michigan.
A partir de mañana emprenderemos nuestra aventura por la Ruta 66.
Un saludo,
Carlos Abreu
LA SERETA DE TILO
LA SERETA DE TILO 16/JUL/2010
Buenos días oyentes de esRadio Pulso Tenerife,
Zapatero debe tener mucho cuidado, más de lo que ha sido común en sus manifestaciones pronunciadas alrededor del Estatuto catalán, no vaya a excederse de nuevo y provocar otro problema cuya solución embarque a muchos en derivas sólo imputables a su irresponsabilidad ingeniosa. El Estatuto estuvo marcado siempre por el apoyo que brindó Zapatero a la voluntad que manifestara Cataluña, sin límite, en una confianza poco apropiada a la prudencia política, de la que ha acreditado carecer un presidente cuyas proclamas hacen más daño que beneficios proporcionan.
Se ha acabado esta historia. El Tribunal Constitucional (TC) ha emitido la sentencia esperada, ni más ni menos profunda que la esperada, aunque tan excesivamente abstracta que seguiremos deambulando entre la inseguridad del modelo constitucionalmente establecido y un desarrollo surgido del pacto electoral, asimétrico y utilizado por cada región para la retención del poder y manejo de fondos y personas.
Algunas de sus normas han sido declaradas inconstitucionales; otras, reinterpretadas para dotarlas de sentido constitucional. Todas ellas deben ser asumidas de forma definitiva, sin maquillaje, pues se ha cerrado el camino para su reinstauración directa o indirecta. Una vez ha hablado la Justicia, sus decisiones se acatan gusten o no gusten, sin que ningún Poder del Estado pueda arteramente hacer lo contrario a lo ordenado. Las presiones para exigir que lo inconstitucional se torne constitucional son tan absurdas, que ni siquiera me digno en comentarlas. Carecen de viabilidad legal.
Que Zapatero, ahora, afirme que algunas normas declaradas inconstitucionales pueden ser introducidas en el ordenamiento por medio de leyes ordinarias equivale a reiniciar un nuevo conflicto de dimensiones no calculadas y cuyo final puede desembocar en otro desastre. Porque, la distancia entre lo formal y lo material, en el ámbito del Derecho, es tan difusa, tan relativa, que intentar revivir como constitucional lo que no es argumentando que el defecto formal ha quedado subsanado, es una bomba de relojería. Lo formal, como él dice, es de entidad tan sustancial como lo material y en muchas ocasiones insubsanable. Bueno sería, pues, que nuestro presidente se calmara, se sumiera en los rigores del estío y relajara su mente y voluntad, aceptando, de una vez por todas, su responsabilidad, la que le impone la obligación de afirmar la Constitución por encima de sus deseos, intuiciones o intereses electorales. Para este hombre lo político parece de una entidad superior a lo legal, algo difuso ante lo que todo debe supeditarse y así nos va, pues lo político es siempre cambiante y depende de la correlación de fuerzas y de las expectativas del voto. Relativismo peligroso en una sociedad ya bastante afectada por sus invenciones.
Porque, intentar de nuevo regular mediante leyes orgánicas aquello que el TC ha rechazado por faltar esa ley previa, no significa que, dictada dicha ley orgánica, lo reglamentado sea ya plenamente constitucional. Que falte esa ley, no significa que baste esa ley para que lo inconstitucional se torne constitucional. Todo es mucho más complejo. Parece evidente que lo referido al Poder Judicial autonómico no es mera cuestión de forma de proceder y que la Constitución veda cualquier intento de creación de poderes judiciales autonómicos. No es constitucional crear Consejos territoriales a imagen y semejanza del Consejo General del Poder Judicial, que es único para todo el Estado, salvo que asuman competencias autonómicas, en cuyo caso se trataría de un dispendio inútil, pues ya existen las salas de Gobierno. La forma aquí entronca con el contenido y asumir el riesgo de volver a empezar con nuevos recursos de inconstitucionalidad, significaría demostrar claramente la irresponsabilidad máxima de quien colaboró activamente en este lío y que parece no va a cejar en su empeño hasta enfrentar a todos con todos.
Pero, no es un error, sino falta de auténticas convicciones democráticas. Criticar al PP por acudir ante el TC a recurrir la ley del aborto, afirmando que insta el recurso de inconstitucionalidad para paliar sus derrotas políticas es indigno de un presidente democrático, pues dicho recurso, conforme a la Constitución puede interponerse legítimamente por un número de diputados que estimen que una ley aprobada no se adapta a la Constitución. Y un presidente no puede, sin perder su dignidad, menoscabar, ni siquiera de palabra, un derecho que la Constitución reconoce. No es él quien ha de valorar la conveniencia del ejercicio de un derecho, que debe proteger y amparar. Cada cual puede pensar como le parezca oportuno y utilizar los remedios jurídicos que la ley concede en defensa de sus posiciones. Y, el presidente no es nadie para criticar el uso de los mecanismos que la ley concede. Pero, que el PP pidiera una suspensión cautelar que la ley no autoriza desde que se suprimió el recurso previo de inconstitucionalidad, da una idea de que el mal está extendido y es contagioso.
A todos parece molestarles la ley y así nos va.
Buenos días y mis mejores deseos para todos durante este período estival.
Carlos Abreu (laseretadetilo@gmail.com) << Previous 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 Next >> |
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